Construcción comunitaria: un camino para salvar los humedales de Zuazua
por Patricia Gameros

El 23 de abril nos reunimos todos los colaboradores del “Atlas Humedal: cartografía ilustrada de los humedales de Zuazua” en las instalaciones del LABNL. Ese día, llegamos para empezar nuestro proyecto con una misma convicción: trabajar para documentar la riqueza de los humedales y promover su conservación.
Los humedales de Zuazua son mucho más que espejos de agua. Son un sistema de ciénagas y lagunas interconectadas por un arroyo que se ubican en el sur de General Zuazua, donde convergen ecosistemas distintos y existen más de 600 especies, incluso algunas que no son comunes en otros lugares de Nuevo León.
Foto: Luis Humberto Montemayor
Ahí habitan aves, fauna silvestre y una gran riqueza biológica que convierte este lugar en un refugio natural dentro de una zona cada vez más presionada por el crecimiento urbano. Sin embargo, la importancia de los humedales no solo reside en la diversidad que alberga, sino que también ayudan a regular el agua, almacenan carbono, amortiguan impactos climáticos y ofrecen un espacio cercano para que la comunidad se reencuentre con la naturaleza en un municipio donde los parques verdes casi no existen.
En este primer encuentro, juntos empezamos a crear una construcción comunitaria que nace del cariño a los humedales y del deseo de protegerlos. Desde ahí, el atlas se plantea como una herramienta para visibilizar la riqueza natural del lugar, documentar sus recorridos, y construir una defensa colectiva frente al crecimiento urbano sin control. Nace del deseo de soñar una ciudad más cercana a la naturaleza, más consciente de su entorno y más colaborativa. Por ello, fue más que una sesión de trabajo: no solo se habló de mapas o rutas, sino también de vínculos. En nuestro colectivo, imaginamos una comunidad que los recorra con aprecio y respeto.
Foto: Luis Humberto Montemayor
El proyecto parte de una idea sencilla y poderosa: conocer para cuidar. Por eso, el atlas se organiza en tres biorrutas que buscan dar a conocer el territorio desde distintas experiencias: el Caminito de la escuela, el Avetoro y el Matorral Espinoso Tamaulipeco. Cada ruta propone una forma distinta de interpretar el paisaje, ya sea a través de los trayectos cotidianos de niñas, niños y personas cuidadoras, hasta la contemplación de aves y el encuentro con la vegetación nativa.
En un contexto donde los humedales enfrentan amenazas constantes por la expansión inmobiliaria y la presión sobre el uso del suelo, este tipo de encuentros fomenta la educación ambiental y busca sumar a más personas comprometidas en su conservación. Por eso, lo que comenzó en LABNL fue más que una reunión: representa el inicio de una construcción colectiva.
Si te gustaría integrarte al proyecto, comunícate con nosotros y forma parte de nuestra comunidad.
IG: AtlasZuazua

